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A
MANERA DE PRÓLOGO
El origen de este documento:
El presente documento tiene su origen y justificación en el programa
“Caicedonia, Ciudad Educadora y Cultural”, eje del programa
de gobierno por el cual fui, por segunda oportunidad, elegido como Alcalde
de Caicedonia, para el período entre el 1 de enero de 2.001 y el
31 de diciembre de 2.003.
Posteriormente, en el año 2.004, considerando el acierto y los
buenos resultados parciales de esa apuesta por la educación y la
cultura, mi sucesor en la Alcaldía Municipal, el contador público
Jorge Aldemar Arias Echeverri, decidió darle continuidad a dicho
programa, del cual forma parte el proyecto “Cátedra de Caicedonia”,
cuyo objetivo fundamental es la promoción de la investigación
sobre el pasado y presente de nuestra Ciudad Centinela del Valle, para,
a partir del conocimiento que esa investigación genere, estimular
el sentido de pertenencia y la participación real, en los asuntos
públicos, de todos los caicedonitas, pero, muy especialmente de
los niños y jóvenes del Municipio, quienes se pretende sean,
a través de la siete instituciones educativas municipales, informados
y formados acerca del territorio de Caicedonia; de los protagonistas,
episodios y valores que configuran nuestra historia; y de los mecanismos
legales y organizacionales de ellos y del resto de los ciudadanos para
su participación real y efectiva en la tarea de dinamizar, de modo
sostenible, el desarrollo de su Municipio.
En
razón de la amistad que me ligaba con el Alcalde y con su equipo
administrador de la educación municipal, al cual pertenecí
cuando me desempeñe como Director de Núcleo Educativo, y
de mi interés en la idea de una Cátedra de Caicedonia y
mis modestos conocimientos acerca de nuestro Municipio y del papel de
la educación en la formación ciudadana, se me solicitó
presentar, a la Secretaría de Educación Municipal, una propuesta
para el desarrollo de la “Cátedra de Caicedonia”, tanto
en su parte conceptual como en lo referente a las etapas y elementos que
considerara necesarios para pasar de la idea inicial a los hechos.
Para atender esa amable solicitud, en un documento muy básico,
que fue generosamente acogido por las autoridades educativas del Municipio,
propuse desarrollar el proyecto en dos etapas: la primera, dirigida al
acopio de información actualizada sobre el territorio y la historia
de Caicedonia, compuesta por dos productos: un documento monográfico
actualizado del Municipio y un Centro de Documentación, cuya base
fuera el paquete de documentos escritos, fotográficos, auditivos
y fílmicos, colectados dentro del proceso de investigación
para la elaboración de una nueva monografía del Municipio
de Caicedonia y los que, posteriormente, el Municipio pueda colectar y
agregarle: filmaciones de los canales locales de televisión por
cable y de las diferentes instituciones públicas y privadas sobre
personas y hechos que consideren dignos de destacarse y coleccionarse;
documentos escritos que recojan episodios, lejanos o cercanos, pero significativos,
de nuestra vida en comunidad; producciones literarias de nuestros mejores
escritores; producciones musicales de artistas caicedonitas; documentos
fotográficos, originales o copiados, especialmente sobre personajes
e hitos históricos locales y regionales; etc.
La segunda etapa, a realizarse durante los años siguientes (según
sea la voluntad de los gobernantes locales y la disponibilidad de recursos),
consistirá en el diseño y elaboración de un paquete
de cartillas, cuyo número está por definir, en las que se
presentarán elementos del documento monográfico “Caicedonia,
Cien Años: Acercamientos a su Historia y Señas de Identidad”,
(en un principio, titulado “Caicedonia, Cien Años: Rumbo
al Centenario”) y de otros materiales que formen parte del Centro
de Documentación Municipal, empezando por las demás monografías
escritas sobre Caicedonia, a manera de textos pedagógicamente graduados
y estructurados, incorporables a los planes de estudios de las diferentes
instituciones educativas caicedonitas, de modo que el conocimiento de
la realidad municipal, pasada y presente, propicie un mayor sentido de
pertenencia y capacidad para la participación activa de los educandos
y, por extensión, en el resto de la comunidad, con lo cual se espera
que, paulatinamente, el desarrollo físico, económico, social
y cultural de nuestro territorio y nuestra comunidad se dinamice y democratice,
en las partes diagnóstica y de determinación de las soluciones
requeridas y, además, que la gestión de los recursos y la
ejecución y el control de las acciones de transformación,
llegue a convertirse en un problema de todos.
Esa multiplicación de los ciudadanos comprometidos con el destino
de su patria chica, con toda seguridad, repotenciará el ritmo de
desarrollo del Municipio de Caicedonia, al permitir que más y más
ciudadanos sean gestores de las soluciones requeridas, y mejorará
la calidad de tales soluciones, pues, en la medida en que más y
más ciudadanos aporten sus luces a su diseño y sumen sus
fuerzas a la hora de su ejecución y su control, será más
fácil garantizar la transparencia en los procesos y la calidad
de los productos.
ESTRUCTURA
DEL DOCUMENTO MONOGRÁFICO “CAICEDONIA CIEN AÑOS: ACERCAMIENTOS
A SU HISTORIA Y SEÑAS DE IDENTIDAD”
El presente trabajo constará de cuatro partes. En cuanto a la descripción
del territorio de Caicedonia y al relato histórico de los hechos,
de la suma de hechos que es toda comunidad, y que son la materia básica
del trabajo monográfico que nos propusimos, en esa primera etapa
de la “Cátedra de Caicedonia”, los mismos fueron presentados,
en su primera parte, la cual consta de diez capítulos, desde el
punto de vista del autor del presente trabajo.
En la segunda parte, dirigida a exaltar todas las formas de organización
de la comunidad: comunales, cívicas, estatales, empresariales,
etc., para captar la información básica de tales instituciones
públicas y privadas, fundamentales en la gesta histórica
de Caicedonia, se elaboró una ficha, la cual fue enviada, para
su diligenciamiento, a más de 120 personas jurídicas, a
quienes, además de información sobre sus objetos sociales,
sus hitos históricos y sus integrantes más representativos,
solicitamos materiales bibliográficos, fotográficos y audiovisuales
que dieran razón de ellas y pudieran ser copiados e incorporados
al Centro de Documentación Municipal.
La tarea de acopiar esa información institucional fue adelantada
por María Victoria Cardona, a quien sólo la mezquindad o
pereza o excesiva ocupación de algunos representantes institucionales
le impidió cumplir sus objetivos en un ciento por ciento, lo cual,
en el balance final, no significó detrimento para ella sino para
las instituciones que no respondieron a nuestra respetuosa solicitud.
Para completar el acervo documental necesario para la elaboración
final de esta obra, hemos requerido la colaboración de decenas
de personas con el fin de que nos facilitaran publicaciones antiguas sobre
Caicedonia y material fotográfico y audiovisual, de especial interés,
que han atesorado, a lo largo de muchos años, para que, debidamente
editados, enriquezcan el presente documento y, sumados a los materiales
producidos con mi equipo de trabajo, pasen a formar parte del Centro de
Documentación Municipal.
La tercera parte, presenta el punto de vista de decenas de protagonistas
y testigos de los acontecimientos más importantes de nuestra vida
municipal, sin importar su filiación ideológica o su cercanía
o distanciamiento con los círculos locales del poder público
o privado.
El instrumento para allegar a este trabajo los relatos y opiniones de
tales cooperantes fue la entrevista. Los entrevistados fueron seleccionados
en atención a su conocimiento de la historia general de Caicedonia
y de la región o de asuntos específicos de ella, en cuanto
protagonistas cercanos de algunos hechos particulares, con la condición
de que la responsabilidad de lo expresado por ellos sólo a ellos
corresponderá y con el compromiso, por nuestra parte, de no alterar
el fondo, la esencia, de lo expresado por cada uno de ellos, pero, sujeta
cada entrevista a ser incorporada sólo parcialmente, si pudieren
presentarse problemas de exceso de material o si defectos en su forma,
hicieron obligatoria la edición de lo expresado, para corregir
los problemas que se presentan en el discurso oral, pues, en lo posible,
se procuró que cada entrevista se grabara en audio y se filmara,
para que queden esos elementos formando parte del Centro de Documentación.
En los casos en que así lo decidieron los entrevistados, se dio
la opción de que los cuestionarios pudieran responderse en el computador
únicamente, o en el computador y la filmación, pero, prefiriendo,
para incorporar al documento monográfico, la versión escrita
que recibimos.
En su debido momento, se destacó el papel que, en la realización
de las cerca de sesenta entrevistas adelantadas, cumplieron mis colaboradores
y amigos María Cielo Mejía Ceballos, Julio Ceballos y Jhon
Jairo Arboleda, quienes oficiaron como entrevistadora, camarógrafo
y fotógrafo, respectivamente.
De igual manera, se reconocieron los servicios técnicos de transferencia
a DVD y desgrabación de registros de audio, adelantados por Martín
Carrillo y Sandra Milena Marín y Diana Gil y Yaqueline.
También el apoyo ofrecido por Alexander para las ediciones penúltimas
y final del texto escrito. Y, desde luego, se agradeció la generosa
colaboración de todos y cada uno de los entrevistados, de alguna
manera, coautores de un considerable porcentaje de este trabajo. En esa
idea de concederle espacio a otros testimonios, a otras miradas a la historia
de Caicedonia, no dudamos en recoger e integrar a tal documento apartes
valiosísimos de los demás trabajos monográficos que,
sobre el Municipio o sus instituciones, se han adelantado por personajes
de reconocidos méritos intelectuales y culturales como Carlos Enrique
Valdés, Óscar Vásquez Arias, José C. Aguilera,
Róger Ríos Duque, Ulises Vásquez Vargas, Jairo Serna
Salazar, Manuel Tiberio Bermúdez Vásquez, de quien recibí
valiosa colaboración para el desgrabado del audio de algunas entrevistas
y la colección de materiales en Cali; Henry Hore Espinal Moreno,
quien, además de ser entrevistado, aportó a este trabajo
una separata con una sucinta historia de la música en Caicedonia;
Luis Ernesto Arbeláez y el equipo de educadores de la década
de los cincuenta que adelantaron el segundo trabajo monográfico
sobre Caicedonia; Gustavo Pérez, etc.
Además de estos adalides de la caicedonidad y de sus textos, para
tratar de entender la época precolombina de estos territorios y
el proceso de colonización del Quindío y el norte del Valle
del Cauca y las circunstancias que lo motivaron y rodearon, acudí
a las bibliotecas de las ciudades de Armenia y Manizales, en las cuales
pude entrar en contacto con obras de investigadores histórico-antropológicos
como Sofy Morales Torres, Olga Cadena Corrales, Jaime Lopera Gutiérrez,
Jaime José Grisales Otálvaro, Gonzalo A. Valencia B., Fabio
Antonio Agudelo V., Alfonso Toro Patiño, etc., las cuales me permitieron
aclarar algunas dudas y complementar, informativa y conceptualmente, mis
ideas sobre lo que pudo acontecer durante el proceso de colonización
de Caicedonia y Sevilla y sobre el papel de la Empresa de Burila en el
desarrollo de Caldas, Risaralda, el Quindío y el norte del Valle.
En la cuarta parte, en razón de la convicción que me anima
de que nada configura tanto la identidad de un pueblo como las producciones
de sus artistas, he hecho una selección de las que considero las
mejores creaciones de nuestros escritores locales, de las diferentes épocas,
llámense relatos, poemas o ensayos, para que los caicedonitas,
especialmente, los niños y los jóvenes, tengan una idea
clara del talento literario de esa pléyade de artistas de la palabra,
de pensadores, a quienes han nutrido e inspirado, por un lado, la exuberancia
de nuestros valles, colinas y montañas, siempre iluminados y frescos,
siempre ataviados con todos los colores de la naturaleza, y por otro lado,
la lucha de un pueblo emprendedor, noble y gozoso, casi siempre, y melancólico,
a veces, sobre este territorio, que ha alegrado con su risa franca y su
esperanza y regado con sudor, lágrimas y sangre, fiel a su condición
humana.
Sin embargo, aunque ambicioso y extenso, este documento no contiene la
historia y el espíritu de Caicedonia de una manera total, del mismo
modo que las madres de las enciclopedias, la Enciclopedia Británica,
o, si se prefiere, la Encarta, apenas pueden dar razón de una muy
pequeña parte del conocimiento humano.
Se trata, apenas, de un relato a grandes rasgos de los hitos históricos
de nuestro pueblo; de una ligera mención de sus medianos y grandes
protagonistas naturales o jurídicos, con el riesgo de una involuntaria
omisión de muchos de ellos; de una búsqueda de respuestas
a algunos de los miles de interrogantes que tratar de desentrañar
la vida pasada, presente y futura de un pueblo supone; de un muestrario
muy parcial de nuestros escritores y una muy pequeña parte de sus
producciones, por lo demás elegidos según mis muy subjetivos
criterios respecto al arte de la escritura, en ocasiones velados por la
amistad.
Ciertamente, son muchas más las preguntas, sin plantear siquiera,
que las respuestas que esta documento monográfico de Caicedonia
contiene. Pero, eso es lo que lo hace rico en posibilidades, como material
de trabajo para una “Cátedra de Caicedonia”, en la
cual de lo que se trata no es de aprender de memoria unos datos sobre
un territorio, o sobre unos personajes que han actuado sobre él,
o sobre unos hechos o logros, sino de encontrar motivos para la investigación,
el debate, la creación y la acción, que nos permitan desvelar
las zonas oscuras de nuestra vida municipal, las amenazas y oportunidades
para nuestro desarrollo integral y sostenible, para poder actuar con mejores
oportunidades de acierto, tal como se requiere para la consolidación
de todo lo bueno que tenemos y para participar, con pleno conocimiento
y compromiso, en el rescate de esa Caicedonia ignota, pobre, víctima
de la inequidad, sin capacidad de interlocución, que se debate
en la exclusión y el olvido, a la espera de la mano solidaria que
la ayude a levantarse de la postración a que la ha condenado el
modelo económico vigente en nuestra Nación, que la rescate
de la falta de oportunidades, de la desigualdad económica, social
y cultural y le permita integrarse al colectivo de los caicedonitas más
favorecidos por la fortuna, para impulsar, hombro a hombro con ellos,
su propia redención social y ser coprotagonistas del proceso de
aceleración del desarrollo de la municipalidad, de manera que,
algún día, todos, unidos, podamos llegar a hacer realidad
el sueño de que Caicedonia llegue a ser el mejor vividero del mundo,
lo cual deberá pasar por la producción de mayor prosperidad,
muchísimas más oportunidades de trabajo y una mejor redistribución
del producto interno bruto que lleguemos a generar en el futuro. Caicedonia,
febrero de 2.007.
NOTA 1: El documento en poder de ustedes ha sido reformado
de manera leve, con respecto al original, para complementar algunos capítulos
de la primera parte, afinar estilísticamente algunas entrevistas
y darle espacio a una posible entrevista con el señor Orlando Vélez
Marín, actual Alcalde Municipal, (para lo cual ya le hemos enviado
el cuestionario correspondiente), dada la importancia que para la historia
política de Caicedonia tuvo su triunfo electoral. Como podrán
apreciar, la información institucional corresponde al año
2.007 y sería una tarea interesante para los lectores activos actualizarla,
complementarla, ilustrarla, igual que al resto de este documento, pues
éste es un texto no acabado, perfectible, a la espera de cientos
de historias de personas e instituciones que lo completen; como el destino
de nuestro Municipio, abierto a nuevos protagonistas y gestas. Armenia,
marzo de 2.002.
NOTA 2: En razón de que, finalmente, no fue posible
obtener la entrevista con el señor Orlando Vélez, actual
Alcalde de Caicedonia, a quien se le envió un cuestionario de 18
preguntas con el escritor Carlos Alberto Agudelo Arcila, para sustituir,
de alguna manera, ese testimonio que me habría gustado agregar
a este documento, procedo, en las páginas finales, a la reproducción
de un fragmento del poema “La Batalla de los Siglos”, publicado
por el señor Vélez Marín, en meses recientes, en
el cuadernillo número 4 de Metáfora Ediciones, Municipio
de Calarcá, Quindío.
Armenia, mayo de 2.010.
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